Caso Sánchez Payan, estudio a FOTOS de UTRERA

Las fotografías de Objetos Volantes No Identificados del “contactado” de Utrera siempre han sido polémicas y siempre han despertado la sospecha del fraude. Hasta el día de hoy han sido pocos los que han tenido acceso –por unas horas- a algunas de esas fotografías ufológicas de primera mano (aunque antes de ser de “primera” mano más de un experto ha hecho retoques en ellas...), nosotros por un par de días accedimos a algunas de ellas antes de devolverlas a sus poseedores y estas son nuestras conclusiones tras un análisis con un equipo profesional, técnicas profesionales e informática de diseño gráfico, retoque y fotografía profesional:

Hacer un estudio exhaustivo a las instantáneas obtenidas por el Sr. Antonio Sánchez Payan, ni que decir tiene que hasta recibir una “colección” de instantáneas de “primera mano” todas las fotos que habíamos recibido eran reproducciones de copias y en muchos casos fotocopias en color, la mayoría de ellas, de gentes vinculadas a este mundo de la ufología y que han demostrado como nosotros que las fotos están muy lejos de ser Objetos Voladores No Identificados reales, pasando a ser una simple estafa para obtener beneficios de incrédulos que quieren primicias a costa incluso de llegar a rozar ellos mismos el ridículo.

Antes de que esas fotos fueran publicadas en algún medio ya estuvieron pululando alrededor de los grandes nombres de la ufología española. A José Manuel García Bautista, lo mismo que a mí, nos llegaron de casualidad y después de pedir grandes sumas de dinero a algunos investigadores por ser publicadas (entre 200.000 y 500.000 ptas.). Con ese motivo llegamos a la conclusión, sin hacer muchos estudios sobre las fotos, que eran burdas manipulaciones y en algunos casos rozando la maestría dentro de laboratorios fotográficos en las primeras fotos. Posteriormente fueron cambiando en forma, tamaños y tratamientos fotográficos hasta conseguir, sin necesidad de manipulados químicos dentro del cuarto oscuro, muestras que no dieran el “cante” después de largas sesiones fotográficas en medio del campo y eliminando de los carretes todo vestigio que pudiera hacer ver como y quién lanzaba los objetos que eran fotografiados.

En las primeras fotos que nos fueron enseñadas se podía apreciar incluso los hilos que sustentaban el objeto, camuflados con proceso de laboratorio fotográfico, para evitar ser observados a simple vista (de estas no tenemos copias ya que nos fueron solo enseñadas en mano sin oportunidad para sacarles unas).

Una de las tónicas generales de estas fotografías, si tenemos la oportunidad de unificarlas a lo largo de la trayectoria visionaria de este Señor, es que se producen todas durante días nublados. Donde la fuente luminosa es muy amplia y no puede determinarse con exactitud ningún tipo de sombra reflejada sobre el suelo u objetos. Creo que este detalle tiene su explicación dentro de una lógica y esta es (así de simple): Para no poder testar comparativamente su tamaño natural, (mucha o demasiada coincidencia dentro del fenómeno meteorológico de la provincia con más sequía en estos dos o tres últimos años de casi toda España).

Todos los objetos fotografiados que han pasado por mis manos, están a una distancia que no supera los 5 metros. El tamaño de estos con alguna excepción, no supera los 25 centímetros y casi todos están tirados a mano desde la derecha hacia la izquierda del fotógrafo, formando un semiarco en la trayectoria de vuelo y caída durante el barrido de la cámara fotográfica. Este pequeño detalle se puede ver en los postes y árboles que quedan plasmados y sirven de fondo a cada una de las instantáneas, si se amplían estas fotos, observándose el proceso de seguimiento al objeto para centrarlo dentro del visor, se aprecia una leve borrosidad o semioscuridad en los bordes plasmados de estos elementos hacia uno de los lados contrarios a la trayectoria de la técnica de barrido.





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Estas dos fotos que a continuación comento, son las que nos enseñaron a José Manuel García Bautista y al que esto les escribe, en casa del Sr. Ruesga Montiel, plastificadas, dentro de un álbum fotográfico, sin posibilidad de observarlas fuera de su envoltura. Con posterioridad hemos podido analizar esas mismas fotografías pero en su original. La denomino para su reconocimiento como “Utrera1” y “Utrera2”, están realizadas en el campo de deportes del colegio de Los Salesianos de este mismo pueblo.
Coinciden como las anteriores, en días nublados donde no se permite apreciar sombras reflejadas en el suelo. Lo peculiar de estas fotos es que están
Utrera 1
   
realizadas en carretes de fotos de una sensibilidad no superior a 100 ASA, utilizando una buena cámara reflex con un objetivo angular de no más de 38m/m a una velocidad de obturación superior a 1/250 de segundo y una apertura de diafragma entre “f5,8 y f2,8” ya que la realización de barridos de seguimiento sobre el objeto volador no ha permitido desenfocar mucho los elementos del fondo. Este fenómeno de desenfoque que comento es muy común en las fotos hechas con la cámara que dice utilizar el Señor Sánchez Payan, una Welica W90 con obturador de velocidad fija, que dejaría bordes muy desenfocados en todos los elementos que se encuentren fijos
Utrera 2
   
dentro de la instantánea.

Estudiando conjuntamente las dos fotos llamadas “Utrera1” y “Utrera2”, se puede apreciar que si el objeto estuviera pasando seguiría una secuencia de escape sobre el fondo del cielo, por lo que entre las dos fotos se vería claramente como hay un desplazamiento direccional de los objetos; en cambio no tiene razón de ser que en una foto aparezcan dos OVNIS idénticos en posiciones separadas y en la siguiente instantánea esté ese mismo objeto solo en el centro físico de la foto sin apreciación del otro aparato, y sin movimiento aparente de la cámara de fotos sobre el fondo real.

Una investigación espectrográfica de la coloración de los objetos demuestra que estos presentan un nivel en el espectro fuera de los parámetros de cualquier metal; en cambio si están más cerca de aleaciones plásticas o elementos químicos relacionados con algún material orgánico, pintura plástica de color metálico o semejantes.

Siguiendo la investigación de estas dos fotos se pueden apreciar muchos detalles anexos a las explicaciones anteriormente hechas. Entre la primera y segunda foto no han transcurrido más de dos minutos, ya que las nubes están casi en el mismo sitio con un leve desplazamiento hacia la derecha de la foto. Este motivo es lo que me hizo deducir que los objetos habían sido tirados en contra del viento para que con más facilidad remontaran y mantuvieran un planeo casi estático momentáneo en el espacio recorrido (como los juguetes en forma de platos que utilizan los chicos).

Un motor de arrastre durante la sesión fotográfica es un elemento que posiblemente no haya pasado desapercibido a estos intrépidos seguidores de OVNIS y el convencimiento me llega después de apreciar que los fotogramas no guardan una relación coherente en cuanto al paso secuencial del objeto, por lo que llego a la conclusión de que se han escogidos las mejores fotos del carrete rechazando las intermedias, que por cualquier motivo puedan testar, medir o verificar el engaño de los aparatos lanzados al vuelo.

La foto denominada Utrera2, tienen, además, claros visos de retoques extras en el mismo centro de la foto, observándose como hay un recuadro poco común alrededor del objeto y si se trata adecuadamente con el procesador digital sobre la foto recibida, aparece muy visible (anteriormente no lo pude apreciar con tanto detalle por estar plastificada). En el encuadre, se aprecia distinta tonalidad en los niveles de intensidad cromática, variación de niveles de brillo, contraste e incluso luminosidad extra. Estos datos salieron a luz una vez que se verificó la geometría estática del fondo de la imagen. (¿cómo se puede hacer un retoque tan burdo?)

Otras extrañezas que se aprecian en ellas son curiosamente la soledad en todos los escenarios. En estos campos de deportes, incluso durante las vacaciones de verano cuando teóricamente está cerrado el Colegio, hay una actividad extraescolar permanente todos los días de la semana.
La última generación de fotos que me llegó del señor Sánchez Payan, fue a través de Karma7, páginas 26, 27, 28, 29, 30, del número 320 y solo conseguimos escanear una de ellas con la suficiente nitidez para un estudio más elaborado, (nuevamente está presente la nubosidad persistente y el viento).
   
La foto principal que sirve de presentación al reportaje, al estar tan ampliada y con letra impresa sobre la propia instantánea no permite la suficiente calidad y nitidez del objeto que aparece, además, al estar recortados los laterales, no podemos verificar los movimientos sobre el terreno realizados por los fotógrafos, ni el tipo de objetivo utilizado, al ser una ampliación de la original elimina el criterio de porcentaje sobre negativo dejando pocas posibilidades de relacionar dimensiones reales y medidas más aproximadas.

En este caso el objeto testado, si entra dentro de los niveles espectrográficos de “metal”, entre el acero y el aluminio (no es posible dar mejores datos debido a la baja calidad de la imagen obtenida desde el soporte periodístico). Las dimensiones del objeto no supera los 30 centímetros de diámetro aproximadamente, y nos hemos acercado mucho a su medida por desarrollar una
Ovni de Utrera
   
efímera sombra sobre el suelo del campo, que hace tener una referencia directa de la dimensión de esa pieza. Es más, después de clonar y filtrar la sección de la foto del objeto, hemos llegado a la conclusión que es una pieza mecánica utilizada en los filtros y bombas de las piscinas.

En el momento de que la foto fue revisada con el ángulo solar y la proyección de la sombra del objeto, verifiqué que esa foto está realizada al principio de verano. Desde la foto de apertura del artículo hasta la siguiente instantánea pequeña de la página 30, ha transcurrido algunos días, (no han sido realizadas en el mismo día), durante ese tiempo han realizado algunas modificaciones en el objeto así como en las técnicas de lanzamiento. Estas fotos se han realizado durante las horas del medio día U.T.M., entre las 11
Ampliación Karma-7 (1)
   
y las 13h, están orientados y mirando hacia el suroeste y la velocidad del viento no supera los 30 km/h., el objeto ha vuelto a ser remontado desde la zona derecha del fotógrafo como en las anteriores por el cómplice del señor Sánchez Payan, que sí puede aclararnos muchas de las interrogantes que quedan en el aire después de (cientos de lanzamientos) investigar este absurdo caso, que lo único que hace es desprestigiar a cantidad de personas que se toman en serio estos temas.

Para finalizar permítannos hacerles notar la evolución manifiesta de las fotografías del contactado de Utrera. De una primera serie de fotos (que por supuesto se tratan de ocultar y quitar de la circulación), pasamos a una segunda serie donde se deja patente el origen casero de los objetos fotografiados (como la
Ampliación Karma-7 (2)
   
inicial ampliada donde aparecen dos platos metálicos propios de cuarteles instituciones) pero logrando ya una cierta concordancia con el entorno, la luminosidad, reflejos y los retoques en estudios ocultando errores de bulto como los famosos hilos sustentatorios. La última generación evidencia las manos de un profesional y los retoques en estudios, son fotos que por su “perfección” levantan las sospechas y que analizadas profesionalmente evidencian los retoques. Perfección que no puede ser lograda bajo ningún concepto por la cámara Wellica 90 de este señor...
Estudio realizado por los investigadores sobre el caso de “Los Fraudes de Utrera”
José Manuel García Bautista y Rafael Cabello Herrero
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Directores de la web y programa radiofónico Frontera Desconocida

Sevilla, España

Colaboración

Fotos: José Manuel García Bautista y Rafael Cabello Herrero
Ver artículo:
Caso Utrera:
El fraude de las fotografías de Antonio Sánchez Payán y los OVNIs de Arcadia
 
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