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PLAN
DE CONTACTO
Del libro de FRANK EDWARDS (periodista e investigador
del fenómeno OVNI) "Platillos volantes aquí
y ahora" extraemos el siguiente pasaje que me parece podría
orientarnos un poco sobre la actitud de los ET (si de veras existen)
en cuanto a contactarnos o no. Téngase presente que lo que
a continuación transcribo ocurrió en 1950...
"En el verano de 1950 me encontraba en la sala de instrucciones
del Pentágono atendiendo a una invitación que me había
hecho un amigo que ostentaba una alta graduación en el ejercito
de los Estados Unidos. Iba a darse una información especial
respecto a los viajes espaciales. En 1950 no había aun una
autentica censura sobre este tipo de conferencias, ni sobre el tema.
La sesión fue dirigida por tres oficiales, dos de ellos de
la Marina, y el otro del Ejercito, y hasta que no hubo terminado el
acto y me encontré en mi despacho, no se me ocurrió
la idea de que el programa que acababa de escuchar parecía
un tanto fantástico.
Entre otros aspectos de la conferencia figuraba el esbozo de un programa
cuidadosamente elaborado, que se había de seguir en el caso
de que llegara a ser posible para nosotros visitar otro planeta habitado
por seres sensibles.
1. PRIMERA FASE: Sería la de aproximación, que se llevaría
a cabo antes de que supiéramos si el planeta estaba habitado
o no. Consistiría en una cauta y cuidadosa vigilancia desde
una distancia considerada segura. Si el planeta tenía algún
satélite que pudiéramos utilizar, lo exploraríamos
minuciosamente como posible emplazamiento de bases desde las que estudiar
el planeta, en busca de que existiese en el vida inteligente.
2. SEGUNDA FASE: Consistiría, presumiblemente, en vigilar el
planeta a corta distancia mediante exploradores mecánicos provistos
de instrumentos, que tomarían fotografías, recogerían
muestras de la atmósfera y localizarían la naturaleza
y grado de los centros de civilización, en el supuesto de que
existieran.
3. TERCERA FASE: Si los resultados obtenidos por los exploradores
mecánicos parecieran justificar ulteriores investigaciones,
este tipo de aparatos seria sustituido por una nave tripulada más
rápida y de mayor maniobrabilidad. La finalidad de este cambio
sería la de supervisar las características de los vehículos
pertenecientes a los habitantes del planeta, poner a prueba su velocidad,
y tipos de propulsión y maniobrabilidad comparados con los
nuestros.
4. CUARTA FASE: Esta es la fase verdaderamente arriesgada del viaje,
en la que la nave tripulada efectúa aproximaciones para determinar
si los habitantes del planeta son hostiles y, en tal caso, hasta que
grado y con que medios. Y también para comprobar los emplazamientos
de radar y de centros militares, caso de que existan.
5. QUINTA FASE: Breves aterrizajes en zonas aisladas para tomar muestras
de plantas, así como ejemplares de animales y (de ser posible)
de los propios seres inteligentes.
6. SEXTA FASE: Obtenida con las operaciones anteriores la información
necesaria, habría que decidir, sobre la base de los conocimientos
adquiridos, si abandonar el proyecto como demasiado arriesgado o indeseable,
o poner en marcha la sexta fase del programa. Si decidiéramos
que las evidencias reunidas justificaban alguna especie de contacto
final, directo o indirecto, entonces la sexta fase se compondría
de aterrizajes y aproximaciones a baja altura en lugares donde nuestras
naves y sus operadores pudieran ser vistos, pero no alcanzados. Estas
aproximaciones se efectuarían donde pudieran ser presenciadas
por el mayor número posible de habitantes. Desarrollada con
éxito, esta fase demostraría nuestra existencia y nuestra
naturaleza no hostil.
7. SEPTIMA FASE: Denominada por los conferenciantes fase de "contacto
abierto". Este sería el paso final, cuidadosamente planeado
y ejecutado, del programa. No se intentaría el contacto, a
menos que tuviéramos buenas razones para creer que no había
de ser desastroso para ninguna de las dos razas implicadas. Tenemos
buenos motivos para creer que tal vez no llegue a realizarse NUNCA,
aun cuando los resultados de las 6 primeras fases hubiesen indicado
que seria físicamente posible.
Como en aquellos días Norteamérica no tenia programa
espacial y eran escasas las perspectivas de que pudiera tenerlo, me
preguntaba por que se habría celebrado aquella conferencia
y cual sería la razón de su importancia, aparentemente
prematura, concedida a la cuestión.
Durante las dos horas y media que duró dicha conferencia, en
ningún momento se hizo la menor alusión a lo que entonces
se denominaba "platillos volantes". Y pasaron varias semanas
antes de que empezara a preguntarme si no sería aquello de
lo que habían estando hablando, en un intento de alertarnos
sobre lo que podíamos esperar si los extraños objetos
resultaban, finalmente, naves espaciales, como no pocas personas (incluyendo
muchas pertenecientes a los círculos gubernamentales) sospechaban
ya.
Cuanto más reflexionaba, más atentamente consideraba
la cuestión y más ahondaba en ella, mayor firmeza adquiría
mi convicción de que los conferenciantes habían estado
realmente tratando de prevenirnos de la probable evolución
del problema de los OVNIS. De ser así, habían realizado
una sorprendente tarea de predicción..., o de planeamiento".
El periodista posteriormente analiza cada una de las fases con los
acontecimientos que se han dado en nuestro planeta con respecto a
los avistamientos de OVNIS y ETs.
¿Ustedes qué opinan? Incluso hoy día se habla
de una octava fase, que consistiría en mezclarse con los habitantes
del planeta (después de aprender su idioma, y si la apariencia
física fuese parecida...). Pero bueno, es cosa de dejar volar
libremente la imaginación... |
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