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EL
CASTIGO DE LA UFOLOGÍA
De un tiempo a esta parte la casuística ufológica ha
cambiado radicalmente. De avistamientos caprichosos de luces extrañas
en el cielo hemos pasado a los increíbles secuestros por parte
de sus tripulantes y a la presencia de éstos en las propias
alcobas de sus víctimas. El mundo de los OVNIs rompió
todos los moldes ante la estrepitosa aparición de este tipo
de relatos que lejos de menguar siguen aumentando como reguero de
pólvora. Y no es para menos.
Desde la aparición de todas estas siniestras historias una
gran parte de investigadores no les prestaron atención por
considerarlas fabulaciones y embustes, relatos que procedían
de histéricos y perturbados o de aquellos que buscaban algo
de protagonismo en el mundillo de la Ufología. Aún hoy,
y aunque pueda parecer extraño, ciertos ufólogos pasan
totalmente de todas estas paranoias y centran su atención en
los típicos casos de encuentros con humanoides, aterrizajes
y, sobre todo, avistamientos de objetos desconocidos que surcan nuestros
cielos. Pero no van más allá. Y no lo hacen por una
sencilla razón: Tienen miedo al ridículo.
Pero es completamente lógico. Si ya cuesta bastante que se
nos tome en serio por estar mirando al cielo con una cámara
fotográfica entre nuestras manos..., dudosa reputación
adquirimos si lo que buscamos son respuestas al por qué de
los raptos y a las causas de las visitas de seres no humanos en el
interior de nuestros dormitorios.
Pero por mucho que nos avergüence, no podemos separar de ese
modo tan tajante la Ufología porque los que investigan las
abducciones y las visitas nocturnas, opinan que eso de buscar naves
en los cielos e ir recogiendo datos sobre huellas de posibles aterrizajes
está ya obsoleto. Se trata de una pérdida de tiempo.
No, querido lector, el mundo de la Ufología es amplio y confuso.
Obviamente debemos analizar todo lo que parece estar ocurriendo en
su ámbito: oleadas y aterrizajes, encuentros cercanos, secuestros,
contactos físicos, intromisiones nocturnas. Todo.
Aunque en principio las Abducciones y las Visitas de Dormitorio parecen
fenómenos diferentes, íntimos que se trata de una misma
realidad, una realidad sobrecogedora, espeluznante. No hay nada más
horrible que ser abducido por seres no humanos y estar a expensas
de las vejaciones más truculentas. A tenor de los relatos de
supuestos abducidos..., los raptores no son precisamente tan inocentes
como muchos quisieran. Horroroso ver en nuestro propio cuarto la figura
de un típico gris que nos amenaza con su peculiar mirada. Aunque
todas estas historias parecen fruto de la imaginación de cualquier
demente iluminado..., sospechosamente nos extrañamos ante la
tantísima casuística existente sobre este particular.
La abundancia de casos ridiculizan convenientemente estos granos que
tanto molestan a un amplio sector de la Ufología y que, a nuestro
juicio, es un dato más a favor de esta fenomenología.
Siguiendo un plan orquestado muy inteligentemente, unas figuras de
singular aspecto y procedencia aún desconocida parecen jugar
con los terrícolas manipulándolos a su antojo, de mil
formas diferentes que reflejan la perversidad (y/o indiferencia) de
estas criaturas hacia la raza humana. Una raza humillada al parecer
en el interior de los platillos volantes, una raza que ha visto invadida
su intimidad en lo más seguro de sus alcobas. La raza humana.
Vencida en su orgullo y agresividad.
Si bien antes los secuestros se producían en carreteras y lugares
relativamente solitarios..., hoy sabemos que Ellos han penetrado en
el interior de nuestras casas para arrebatarnos de nuestros sueños
y jugar con nuestros cuerpos siniestramente. Y, paradójicamente,
la mente de las víctimas siguen siendo la única protagonista
de todas estas historias o, al menos, lo único que celosamente
guarda los secretos más insospechados.
Cuando empezaron a surgir este tipo de situaciones dramáticas
se especuló muchísimo sobre presuntos implantes que
estos hipotéticos extraterrestres colocaban en sus víctimas,
sabe quién por qué oscuras razones. Pero jamás
se había hallado uno solo de esos implantes. Hoy, esos artilugios
sobran y, extrañamente, los resultados obtenidos tras los análisis
no son divulgados excepto con reservas y mutilando los datos de forma
muy inteligente, todo ello manteniendo la polémica en un alto
grado de protagonismo absoluto. En estos implantes tenemos la prueba,
en ellos está la realidad o la ficción de tantísimos
relatos, sugerentes y tenebrosos. Da la impresión de que sólo
unos pocos (investigadores incluidos, claro) se quedan con la información,
no sabemos si para cubrir sus propios intereses o para mantener viva
la llama de la Ufología. En la mano de algunos está
el zanjar de una vez por todas este controvertido asunto. Desenmascarar
la patraña o gozar de una realidad inquietante.
Yo, si quiere el lector que me moje, no estoy muy convencido de que
las historias que nos cuentan los abducidos, testigos e investigadores
sean fieles a la experiencia inicial, en absoluto, pero sí
diré en favor de la fenomenología que algo extraño
está ocurriendo y que se escapa a nuestra comprensión,
al menos a la de este servidor. Ningún caso me ha dado más
crebaderos de cabeza que el de un niño que desde los cuatro
años parece haber sido visitado por extraños seres en
su mismo dormitorio, seres nocturnos cuya apariencia, a juzgar por
las descripciones del infante y el tremendo terror que muestra ante
determinados dibujos, parecen ser muy similares a los grises que son,
por cierto, los típicos visitantes de la noche y los perpetradores
de secuestros inesperados. Este niño no ha leído nada
sobre OVNIs. En su hogar nunca se habló de este tema. Lo que
el joven cuenta, las marcas que ha tenido en su cuerpo nos muestra
enormes similitudes con los relatos de adultos. ¿Ha sido el
pequeño abducido? No lo sé..., pero no es normal que
de la noche a la mañana el muchacho tenga miedo a los OVNIs
"que vienen por la noche y me llevan por la ventana". No
es lógico que el cabal describa con verdadero terror los ojos
de las criaturas "muy grandes y muy, muy negros. Resulta sospechoso
que al observar algunos dibujos de los grises (varios meses después
de que él me los describiera y dibujara) diga entre llantos
que "son los Duendes de la Noche". Le aseguro al lector
que no es nada sencillo tratar un caso de estas características.
En realidad sólo estamos a expensas de lo que nos quieren decir,
ya sea a través de la Hipnosis (un procedimiento poco fiable)
o lo que los testigos de tarde en tarde se atreven a recordar.
Pero el fenómeno está ahí.
Muchos son los que buscan paralelismos con relatos pasados de incubos
y súcubos, de hadas, duendes y demonios. Yo desconozco la naturaleza
del fenómeno, no me atrevo a especular pero admitiré
que algo extraño, terrorífico, está ocurriendo,
no sé si dentro de los Platillos Volantes, en el interior de
los dormitorios o en la conciencia humana. Pero algo sucede, algo
pavoroso.
Una inteligencia desconocida, de origen no humano, parece mover los
hilos. Unos hilos manchados por la angustia de unas víctimas
forzadas. Lo absurdo de algunos detalles parecen seguir un camino
hábilmente trazado. ¿Somos experimentos de seres superiores?
¿Acaso Ellos son productos de nuestros miedos? ¿Qué
es lo que desean? ¿Por qué nos aterrorizan por la noche?
No rechacemos el problema, un problema que va dejando una huella muy
profunda en los...¡capturados!
Antes de burlarse de estos relatos, antes de esconder la cabeza para
esquivar el ridículo debemos prestar atención a las
personas que padecen este tipo de experiencias por los traumas que
adquieren tras las mismas. Algo sucede en sus vivencias, algo diabólico,
capaz de conducirlos a un estado de paranoia y terror realmente preocupante.
Al margen del esfuerzo de los investigadores, el Fenómeno OVNI
ha evolucionado con el paso del tiempo y advertimos que este campo
tan atractivo de las Abducciones y las Visitas de Dormitorio no es
la última etapa. Estaremos entonces preparados para próximas
sorpresas, igualmente impactantes, igualmente desagradables. ¿Qué
nos deparará tan controvertido fenómeno? Sin duda, como
hasta ahora, sea lo que sea, continuara siendo afín al Hombre,
dándole a la raza humana lo que realmente se merece. |
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