|
ARMAS
DE OTROS MUNDOS
No todos los contactados con extraterrestres hablan de paz, de
amor y de conexión entre
estas entidades con sus receptores del "mensaje". Frente
al gran grupo de los que afirman
que ellos son benignos, están los que opinan que, a veces,
utilizan métodos pocos amistosos,
aunque eso si muy persuasivos e intimidatorios: fórmulas paralizantes,
abducciones de
negativo recuerdo, borrados de memoria, traumas físicos y psíquicos,
supuestos implantes,
gestaciones involuntarias y posteriores sustracciones del feto en
humanas...
...¿Qué está sucediendo?, ¿cuál
es la verdad?...y lo más importante...de ser cierto todo
esto, ¿a dónde llega su poder científico y destructivo?...
La literatura, el cine, la propia casuística y los testimonios
de algunos contactados y abducidos, nos intentan hacer ver el avance
científico y tecnológico de supuestas civilizaciones
provenientes de otros planetas, dimensiones, etc...
Cómo es natural y, sobre todo, evidente es de pensar que unos
seres venidos de lejanos y recónditos lugares, como afirman
muchos testigos, deben, cuanto menos, estar avanzados en dichas áreas:
Ciencia y Técnica. Relegado queda ahora el si son reales o
ficción, ya que aunque desde mi punto de vista sea neutral,
partiendo de dichos testimonios son reales, y
me refiero a esa realidad que ellos dicen estar o haber estado viviendo,
otro punto sería verificar la verdadera existencia de dichos
seres, que por otro lado es la cuestión básica en toda
investigación ufológica.
Si su civilización no fuese "superior" a la nuestra,
cómo si no podrían sortear las enormes distancias que
separan entre sí los mundos y las galaxias. Al tiempo que deben
aunar un manejo sobre la espacio-temporalidad cósmica, y viajar
a años luz como mínimo, aunque también podrían
vivir más que nosotros y tener la posibilidad de embarcarse
en milenarias odiseas
espaciales...Claro está que todo lo dicho son hipótesis,
descabelladas o no, pero son ideas y teorías que lo abstracto
del tema te deja pensar.
Si tenemos en cuenta que, a pesar de que en la Tierra nos creemos
tan desarrollados en todos los campos de la vida, nosotros a penas
conocemos las leyes básicas de la física, química,
matemáticas...que desconocemos nuestro propio planeta y las
fuerzas que lo contienen...que con nuestros radiotelescopios sólo
podemos visionar una realidad, que al día de hoy, se nos hace
una utopía poder "vivir" físicamente. Si tenemos
en cuenta esto comprenderemos porque, a pesar de querer creer que
estamos en la era espacial y cibernética, somos unos "niños",
los hombres, que estamos empezando a dar nuestros primeros pasos por
ese "jardín" llamado Cosmos...
Faltan todavía años, décadas, quizás milenios,
para que los terrestres podamos vivir y colonizar otros mundos; no
menos lejano queda el día en que podamos explorar "in
situ" otras galaxias...En definitiva, somos teóricamente
impotentes ante esas entidades que, según defienden algunos
contactados y creyentes, de está nueva religión de finales
del siglo XX y del nuevo milenio, nos visitan incesantemente.
Y si los hombres, de este planeta, aún siendo unos neófitos
en la ciencia cósmica, somos capaces de crear armas de terribles
efectos, como las nucleares, láser y similares...¡qué
no podrán poseer estos seres!, que deben, siempre presumiendo
que los testimonios sean reales, de adelantarnos cientos de años
en conocimiento.
En nuestros pequeños laboratorios de genética probamos
a crear vida, con éxito, clones...a modificar, en resumen,
la Naturaleza.
Si esto y más, hoy nos es posible, aquí en este perdido
e ínfimo punto del Universo...Da casi miedo intentar dilucidar
que prodigios pueden realizar estos aparentes portentos de la ingeniería
y de la inteligencia cósmica que dicen existe ahí fuera...
Claro que no da menos pavor el imaginar que nosotros, siguiendo un
lento desarrollo vamos, poco a poco recorriendo una curvatura ascendente
por la estadística científica. Dentro de un tiempo,
siglo más o menos, quién sabe si nosotros seremos otros
tripulantes más de ovnis que viajarán a otros planetas,
o por qué no a nuestro propio pasado... |
|
|
|
|
|