| La
historia de la supuesta contactada y vidente de la localidad sevillana
de Pedrera es bastante curiosa. Carmen López (la "vidente")
decidió un buen día que la Virgen debía parecerse
en esta localidad y difundió la noticia entre los lugareños
que la Virgen María había elegido su coqueto pueblo
para anunciarles un importante mensaje.
Entre este halo de misterio y emoción se empezó a
correr la voz de la aparición de la Virgen en el lugar ante
la vidente Carmen López. No pasó demasiado tiempo
cuando ya tenía con el alma en vilo a toda la comarca esperando
con ansiedad la fecha y hora del mensaje. Por supuesto que la intermediaria
entre la Virgen y los fieles creyentes se frotaba las manos con
el circo que estaba montando. El tiempo comenzó a pasar y
la impaciencia de las buenas gentes se empezaba a crispar. Se estaba
creando el ambiente óptimo para dar pasó a la aparición
y mensaje y después... Al fin se anunció la fecha
del mensaje, ese día y en el lugar especificado (un paraje
de poca importancia con algunos árboles cercanos) la vidente
con unos pocos de cercanos amigos ya fieles creyentes de la Virgen
de Pedrera, más que fieles eran convencidos fieles de la
aparición. Una vez allí la vidente se arrodilló
y comenzó a rezar un larguísimo rosario que sería
el preámbulo del mensaje celestial... Tras unos instantes
y tras un amago de desfallecimiento comenzó a hablar: "Hijitos
míos, estáis aquí reunidos para adorar a la
Virgen María, estoy contenta de que estéis aquí
ante mí, el mundo ha perdido la fe y juntos la recobraremos..."
Sería un primer mensaje preliminar, más tarde anunciaría
que "deseo que aquí esté mi casa" y tras
esto el mensaje se difuminó, la vidente comenzó respirar
forzadamente hasta que sucumbió al agotamiento y perdió
el conocimiento o hizo que lo perdía. Todo esto no dejaba
de recordarme el excelente artículo y disección de
este fenómeno que realizó el investigador onubense
Moisés Garrido en "Apariciones Celestiales bienes terrenales".
Todo ya resultaba demasiado familiar en el largo caminar investigativo
del que esto les escribe...
Entre los fieles creyentes de la Virgen de Pedrera nos encontramos
con Carmen Rodríguez, esta buena mujer no tardó en
ser una de las incondicionales de la "vidente" Carmen
López y acompañarla allá donde ésta
fuera. Carmen tenía y tiene una situación económica
desahogada y no le importó ayudar a la Virgen a través
de esta señora... Pero pronto la "virgen" comenzó
a pedir extraños y costosos viajes para su vidente, buenos
hoteles, ropas, donaciones importantes y demás... "Todo
era bueno si lo pedía la Virgen" nos comentaba Carmen
Rodríguez. La cosa se comenzó a complicar cuando la
vidente exigió por "mandato" celestial la construcción
de una iglesia – ermita en Pedrera. Y bajo esta premisa se
comenzó a buscar los terrenos donde se edificaría
la Iglesia. Tras mucho buscar el lugar idóneo y convencer
a nuestra Carmen de que debía patrocinar la construcción
pedida por la Virgen se encontraron con la negativa del propietario
a vender el consabido terreno.
Por esas fechas ya se comenzaba a rumorear por Pedrera del carácter
fraudulento de la vidente y de sus reales intenciones "altruistas"...
Los rumores llegaron a oídos de la vidente y decidió
que la Virgen ya no iba a aparecer más por Pedrera y la trasladó
por las buenas a la localidad sevillana de Estepa. Carmen Rodríguez
se alarmó por la decisión de la Virgen pero fue debidamente
calmada y aleccionada sobre la conveniencia de tal traslado. Una
vez en Estepa el circo continúo y se buscó un coqueto
lugar para edificar la ermita, pero cuando ya se estaba a punto
de desembolsar el millón y medio del solar les llegó
el aviso de que el lugar elegido en cuestión no era apto
para edificar por lo que Carmen "La Vidente" se quedó
de nuevo sin solar. Tras mucho buscar el lugar idóneo –
nuevamente – Carmen Rodríguez decidió ofrecerle
un solar de su propiedad para "La Vidente" y la Virgen.
Así le cedió un solar heredado de su padre y le construyó
allí una bonita vivienda costeada de su propio bolsillo.
Previamente se obligó a Carmen Rodríguez a firmar
un documento de venta (a cero pesetas) a favor de Carmen López
("La Vidente") por el cual, obviamente, se renunciaba
a los derechos sobre aquel terreno y lo edificado en él.
Tras todo ello el "Show" continuó y no tardó
mucho en pedir un solar de unos mil metros cuadrados junto a la
vivienda para construir la ermita – ya que allí lo
que se había construido era su casa – Ya esto comenzó
a molestar a Carmen y se descubrió la verdadera verdad de
este caso. "La Vidente" arrastraba desde hacía
tiempo una larga pugna familiar por una casa en Pedrera con su hermano,
al verse despojada de la casa se propuso seriamente y empecinadamente
en poseer una gran casa que superara al origen de dicha disputa
familiar y con este convencimiento se decidió a explotar
su vena de actriz a costa de mensajes celestiales y a extorsionar
a Carmen Rodríguez para conseguir su objetivo final: la casa.
Ahora hay una tremenda disputa por los terrenos aledaños
a la casa "cedida" pero parece que en este caso la "virgen"
no tiene nada que hacer contra la Justicia española que incluso
parece dispuesta a devolverle la casa extorsionada a su original
propietaria. El crédito se le ha acabado a Carmen López
en Pedrera y son pocos ya los que la siguen. Hace muy poquito tiempo
Carmen Rodríguez denunció su caso ante las cámaras
de Canal Sur Televisión y perdió el miedo a las posibles
represalias de la Virgen y de "La Vidente". Su caso es
conocido por muy pocos aún pero este mismo caso se repite
con diferentes protagonistas en muchos puntos de nuestra geografía.
Es la muestra de la picaresca humana que no entiende de creencias
cuando se relaciona con los intereses económicos personales.
La Fe es terreno abonado para la fácil extorsión de
generosos y fieles creyentes que caen con demasiada facilidad en
las garras de estos artistas del timo en comunión con la
fe mal entendida... El fraude sigue y seguirá vivo mientras
existan personas que cegadas por sus creencias no sepan distinguir
la Verdad del engaño, y es que a veces la Fe es un grueso
velo que no nos deja ver lo evidente...
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