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Los comienzos de la numerología se pierden en la noche de los
tiempos. Existen escritos antiquísimos que la mencionan en
casi todas las civilizaciones antiguas, y se sabe que su paso al mundo
occidental se debe a Pitágoras, el gran matemático y
filósofo griego que vivió en el siglo VI A.D. Sabemos
además que Pitágoras hizo muchos viajes a Oriente en
busca del Conocimiento Superior, y que a su regreso fundó numerosas
hermandades entre las que, entre otras disciplinas se enseñaba
el uso de los números en relación al comportamiento
y las vivencias humanas.
Pitágoras dijo "La naturaleza geometriza",
y tal vez el estudio de los números surgió cuando
el hombre se percató de que existe una orden magistral en
el Universo, y de que solo una Mente Cósmica pudo planear
un esquema planetario tan increíblemente exacto e intrincado.
Todo ha sido precisa, minuciosa y exactamente creado hasta formar
el esbozo de un plan tan gigantesco, perfecto y colosal que elude
nuestro entender.
Debemos reconocer que todo lo que conocemos y vislumbramos
acerca del mundo que habitamos y el Infinito (en el que encaja este
mundo como una microscópica partícula de un gigantesco
rompecabezas) solo pudo ser creada por una inteligencia de tal magnitud
que escapa a la humana percepción y conocimientos, ya que
salta a la vista que semejante bosquejo fue concebido con un conocimiento
absoluto de las mas altas matemáticas.
El hombre posee y ha transmitido a través
de los siglos conocimientos que han sobrepasado su estadio de evolución;
conocimientos que aun hoy no esta a nuestro alcance por las ciencias
que conocemos, y que posiblemente le fueron entregados en el comienzo
de los tiempos para ayudarle en su evolución. )Cómo
y por quienes? Estas son preguntas sin respuesta que nos hemos hecho
desde siempre y que nos llevan a la más grande incógnita
de todas. Si todas las artes de conocimiento y adivinación
que se practican vienen del más remoto pasado sin que se
conozcan sus comienzos ni sus creadores no sería este un
patrimonio puesto a nuestro alcance para usarlo en beneficio de
nuestro proceso evolutivo, ya que esta claro que de una manera sutil
y compleja se nos ha permitido un atisbo al Ser Humano y su problemática,
algo que el Hombre con todos sus conocimientos académicos
no ha logrado aun?
Es cierto
que la Humanidad h avanzado espectacularmente en todos los sentidos,
pero sus conocimientos metafísicos siguen siendo hoy casi
tan rudimentarios como hace siglos, y hoy como ayer la incógnita
del " porqué" y el "hacia donde" de la
evolución humana siguen siendo un misterio apasionante.
Tal vez algún
día todos los interrogantes serán aclarados; posiblemente
cuando espiritualmente estemos lo suficientemente evolucionados
para comprender los designios del Ser Supremo que rige todo lo creado.
Mientras ese momento llega, hemos ido avanzando tecnológicamente
y hemos inventado términos que explican nuestras conquistas
en todos los campos del saber Humano, pero hay una dimensión
que no hemos podido penetrar y que hemos clasificado como "Mundo
esotérico". Según el diccionario "esotérico"
quiere decir: oculto, reservado, secreto; y todas las Mancias que
se practican hoy en dia, se encuentran dentro de este apartado ya
que no conocemos su origen.
Queriendo penetrar
el misterio buscamos respuestas porque hoy, y cada día mas,
el Hombre necesita conocerse a sí mismo y su vinculación
con el Plan Universal, y las Paraciencias nos acercan a la verdad.
Astrología, quirología, Numerología, Tarot,
etc... todas llegan a las mismas conclusiones cuando son interpretadas
por profesionales competentes, aunque cada uno tenga su propio lenguaje.
Sin embargo
la numerología va mas allá aun, porque aparte de posibilitar
una lectura de carácter y personalidad increíblemente
exacta, nos enseña a usar las vibraciones numéricas
para cambiar los aspectos mas conflictivos de nuestra personalidad
y nuestro destino de acuerdo a las vibraciones que aparecen en nuestro
cuadro numerológico. Nos enseña a actuar en los momentos
mas apropiados para aprovechar las vibraciones positivas, y a moderar
nuestras actividades cuando las vibraciones no son propicias. En
otras palabras, nos enseña a sintonizar nuestras vibraciones
con el ritmo cósmico, y a vibrar en armonía con el
Infinito.
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