Los
arquetipos son impresiones energéticas que se pueden
encontrar en nuestra psiquis, aunque a través de la historia
se ha tendido a exteriorizarlos como dioses y planetas. Mediante
el tarot, podremos conocer cuales son los que corresponden a
nuestra propia personalidad, y como podrían afectar nuestra
vida
Un claro ejemplo de la mala interpretación de la astrología,
son los 11 cuerpos celestiales de nuestra Sistema Solar (incluido
el Carro) que a menudo se confunden con fuerzas externas que
actúan sobre nosotros.
En realidad, los planetas representan arquetipos de fuerzas
que hay dentro de nosotros, desde Mercurio, como nuestro comunicador/pensador
hasta Neptuno, como nuestro soñador/místico, pasando
por Luna, como nuestra naturaleza emocional. Luego, solemos
echarle la culpa de nuestra energía negativa a cualquier
planeta que pensamos tiene influencia en nosotros, interpretando
a las cargas energéticas de estos planeta como un fabricante
de maleficios. Sin embargo, todo está dentro nuestro.
Los 22 arquetipos de los Arcanos Mayores, vienen a nosotros
desde los de la olvidada prehistoria, como parte de una sabiduría
que probablemente alguna vez fue parte de todo un conocimiento
general, pero que luego se fue perdiendo, robando, y quemando
desde las bibliotecas helénicas y de Alejandría.
El tarot reapareció en las épocas medievales,
fue reforzado a fines del siglo XIX en las escuelas de misterio
como la Aleister Crowley, y con su distribución masiva,
a causa de la difusión de las cartas por parte de las
modernas compañías de juegos de mesa, ha experimentado
un resurgimiento importante.
Aunque las cartas de Tarot fueron utilizadas durante mucho tiempo
como un juego de mesa y fortuna, según lo decían
sus reglamentos, los arquetipos del Tarot son la clave para
comprender las 22 distintas expresiones de la energía
del alma, y los 21 pasos que se adquieren en el viaje de crecimiento
del alma. El 22do arquetipo es el Necio, que representa al viajante
vagabundo que se encuentra dentro nuestro, durante los ciclos
de encarnaciones en el plano físico.
El veintidós también puede parecer como un cuarto
terriblemente apretado, afectando nuestra psiquis. Sin embargo,
existen en realidad 10 tipos de arquetipos como base, al que
luego se le agregan los 12 restantes, que representan un nivel
más profundo u otra etapa de estos arquetipos primarios.
Una forma de entenderlo, es imaginar a nuestras psiquis como
un cuarto con 10 mujeres embarazadas (los 10 signos primarios),
y que a su vez tendrán 12 hijos, ya que nacen dos pares
de mellizos. El cuarto esta repleto, y pareciera inimaginable
que todavía existan otros 12 seres por nacer que vayan
a incorporarse al cuarto. Es un desafío evolutivo de
la especie, pues, comenzar a darles lugar a estos otros 12 arquetipos
secundarios, incorporándolos en nuestros cursos de vida.
¿Quiénes son estor arquetipos? En orden de aparición:
1. Mago,
2. Sacerdotisa,
3. Emperatriz,
4. Emperador,
5. Sumo Sacerdote,
6. Los Enamorados,
7. Carro,
8. Justicia,
9. Ermitaño,
10. Rueda de la Fortuna,
11. Fuerza,
12. El Colgado,
13. Muerte,
14. Templanza,
15. Diablo,
16. Torre,
17. Estrella,
18. Luna,
19. Sol,
20. Juicio,
21. Mundo,
22. El Loco
Su arquetipo primario
Esta es la asignación de su vida, su misión imposible,
su destino celestial. Es el arquetipo que nos desafía
al crecimiento más grande de esta encarnación.
En ese aspecto, puede ser visto como nuestro arquetipo menos
desarrollado, el actor secundario de otras vidas que se ha levantado
a para lograr un papel superior en ésta vida. Puede ir
de un lado para el otro, pero no podrá ocultar el arquetipo
de su alma. Estas lecciones son requisitos obligatorios para
el curso de graduación en el camino de la vida.
Su arquetipo superior
Mientras que todas las personas vienen a este mundo con un arquetipo
primario, algunos de nosotros somos como almas locas y salvajes
que llegan con una carga doble. Es a causa de aquellas viejas
almas que han estado merodeando el bloque kármico, los
multifacéticos que han adquirido el desafío de
los dos arquetipos. Por otra parte, están aquellos que
podrían ser almas que fallaron en un tiempo pasado y
están intentando volver a tener una chance. La experiencia
de aquello que se llama gente de alma dual, es que, invariablemente,
viven dos vidas separadas, una de las cuales expresa el arquetipo
primario y la otra el arquetipo más alto. Esta rotación
ocurre lo más a menudo posible, una vez que la persona
haya dominado el arquetipo primario, y este libre para abordar
las vibraciones más complejas del arquetipo más
alto. El papel posible de estas personas, es el de levantar
al colectivo a un nivel más alto de conocimiento espiritual.
¡O sólo sacar el infierno fuera de nosotros!
Calculando sus arquetipos primarios y superiores
¡Sorpresa! ¡Las verdades más profundas de
la vida son siempre las más simples!
Primero, tome su fecha de nacimiento y haga la cuenta señalada
abajo. Utilizaremos a "Daniel" como nuestro primer
ejemplo. Daniel nació el 22 de septiembre de 1945.
1. 1945(año)
+ 22 (día)
+ 09 (mes)
--------------
1976
1976 = 1 + 9 + 7 + 6 = 23
2. Como 23 es más altos que 22 (el último arquetipo
de los Arcanos Mayores) debemos reducir este número.
¿Cómo hacemos esto? 2 + 3 = 5.
3. El Arquetipo primario del alma de Daniel es, entonces, el
5. Usted podrá ver en el orden anterior que 5, es el
Sumo Sacerdote. Daniel entonces, tiene un alma de Sumo Sacerdote.
Sin embargo, existen, como señalamos, personas que tienen
almas duales. Tomemos a "Sandra" como ejemplo. Ella
nació el 17 de octubre de 1956.
1. 1956 (año)
+ 17 (día)
+ 10 (mes)
----------
1983
2. 1+ 9 + 8 + 3 = 21
3. Como el número de Sandra es menor de 22, nos quedaremos
con el 21. Cuando lo corroboremos con las interpretaciones,
encontramos que ella posee un alma de Mundo. Esto es el Arquetipo
Superior, al igual que todos los arquetipos a partir del 11
hasta el 22.
4. Ahora, tomaremos los 21, y lo reduciremos a: 2 + 1 = 3. Veremos
que el arquetipo primario de Sandra es 3, la Emperatriz.
Calculando su ciclo
En primer lugar, nunca se olvide que los años cumplen
un ciclos durante los cumpleaños, no en el año
calendario.
Otra fórmula muy simple.
1. Junte su mes y día. Daniel: nació el 22 de
septiembre. Si se suma el día, 22, y el mes, 09, nos
dará 31.
2. Tome estos 31 pero NO LOS REDUZCA. Tome este número
y agréguelo al año que desea conocer. Por ejemplo,
2008 más 31, lo que nos dará 2039.
3. Ahora, tome 2039 y sume sus dígitos. 2 + 0 + 3 + 9
= 14
4. Nos dará 14. Daniel, en 14 años, será
el Colgado. No reducimos más este número, aunque
si lo hiciéramos, nos daría 5 (4 + 1), el Sumo
Sacerdote, que será una parte de la energía del
ciclo de su año. |
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