En cambio existe una sensación inevitable
en todos los casos, nos referimos a la sensación de elevación,
siendo ésta de diferentes formas.
La sensación de elevación puede producirse
a través de ponernos de pie, de cabeza, o en algú
caso de forma total, es decir, ascendiendo como en un globo aerostático.
Una vez se ha producido la separación del
cuerpo astral y sentimos la elevación, lo primero que observamos
es nuestro propio cuerpo físico, ya sea postrado en la cama,
o en cualquier otra posición que hayamos adoptado antes del
viaje astral, así como el entorno donde se encuentre ubicado.
Esta visión resultará totalmente real,
tal como se pueden observar en el plano físico, e incluso
con mucha más vivacidad de colores, ofreciendo un aspecto
de mayor realidad si cabe.
Después de una primera observación
del entorno, el cuerpo astral procederá a experimentar nuevas
sensaciones, como atravesar muros y puertas sin el menor esfuerzo,
para a continuación, salir disparado hacia los confines del
universo, o adentrarse en un espacio-tiempo distinto del que corresponde
al plano físico, todo ello sin que medie el control mental.
COMO REALIZAR UN VIAJE ASTRAL
Existen diversas formas de realizar un viaje astral,
pero debemos de diferenciar las realizadas de forma involuntaria
durante el sueño, de las que se realizan de forma consciente,
mediante una determinada preparación.
Así tendremos que en el viaje astral de forma
consciente, a su vez se utilizan diferentes técnicas, protocolos
o medios de acceso. Tal es el caso de los entendidos del tema, ya
sean hindúes, practiquen Yoga, o sean chamanes.
En el caso más conocido de los chamanes de
Mexico, o los indios Jíbaros de la selva del Amazonas , se
suele utilizar un determinado tipo de drogas alucinógenas,
compuestas en su mayoría por plantas tales como el peyote
o la ayahuasca.
A través de la ingestión de estas
plantas, así como una determinada preparación psicológica
y física, el chamán puede realizar el viaje astral
de forma controlada, algo que como hemos visto anteriormente no
es lo habitual, ya que en este caso, lo que se consigue es una proyección
del cuerpo mental, dentro del plano astral, posibilitándole
modificar u obtener, la simbología y beneficios, que a través
del plano astral, puede aplicar al plano físico, por medio
de curaciones y visiones del más allá.
Esta metodología está reservada a
las personas iniciadas en dichos temas, pues requiere del conocimiento
del uso de dichas plantas, así como de la preparación
adecuada a nivel físico y psicológico.
En contra de lo que algunos autores indican, el
viaje astral a través del uso de plantas alucinógenas
como el peyote o la ayahuasca, no entraña ningún riesgo
físico ni psicológico, estando limitado su uso solamente
a las personas que por motivos de enfermedad cardiovascular o deficiencias
psíquicas, pueden ser objeto de contraindicación,
es decir, que dicho peligro estaría representado solo por
la enfermedad en si, de las personas que la padecen.
Pero para realizar un viaje astral de forma consciente,
existen también otros métodos que no suponen ninguna
complicada preparación ni ingesta de drogas. A este respecto,
vamos a detallar la técnica que usualmente se viene desarrollando
por los más eminentes investigadores y expertos del tema,
conocida como técnica Monroe, por ser Robert Monroe, un investigador
estadounidense de lo paranormal, quien la descubrió en el
año 1.958 de manera fortuita, al intentar solucionar problemas
de insomnio.
De acuerdo con la técnica de Monroe, cualquier
persona que lo desee puede realizar un viaje astral, o EECA ( experiencia
exterior al cuerpo, o experiencia extracorporal ) siguiendo los
pasos que vamos a enumerar.
Como premisa, aclarar que el sujeto tiene que estar
decidido a llevarla a cabo, y realizar tantas practicas o intentos
como sea necesario, ya que no siempre se consigue al primer intento.
Para proceder ha realizar al viaje astral, vamos
a precisar de un lugar adecuado donde llevarlo a cabo. Para ello
necesitamos una habitación donde exista un ambiente cálido,
y con luz tenue u oscuro.
Es conveniente llevar ropas cómodas y ligeras,
o si la temperatura ambiente lo permite, incluso desnudos.
No llevar encima joyas, ni objetos metálicos.
Una vez comprobadas las anteriores condiciones,
se procederá a iniciar el viaje en si, teniendo en cuenta
las indicaciones siguientes :
Estirarse sobre una cama o lugar cómodo,
que no sea ni demasiado duro , ni demasiado blando, con la espalda
hacia abajo ( en posición supino ), y la cabeza orientada
hacia el norte.
Una vez la persona está cómodamente estirada, procederá
a relajarse totalmente, para lo cual es aconsejable realizar algún
ejercicio de relajación a través de la respiración
( un sistema muy sencillo, consiste en inspirar lenta, pero profundamente,
y de forma rítmica, hasta llenar en primer lugar el abdomen,
luego se continuará hasta llenar los pulmones, para a continuación
y después de esperar unos segundos, expirar por la boca de
forma continua, pero pausada todo el aire, y esperar unos segundos
antes de volver a realizar el proceso ). Lo importante es estar
en completa relajación, así que si el ejercicio de
la respiración provoca una distracción, es mejor respirar
de la manera que nos sea más cómoda.
Una vez que se ha llegado a un estado de total relajación,
se procederá a concentrarse en una imagen simple, sin complicaciones,
a fin de poder conciliar el sueño. Cuando se alcanza el estado
de “duermevela” ( ese momento en que no sabemos exactamente
si estamos despiertos o no ), deberemos de relajarnos profundamente,
y sentir que podemos sumergirnos de lleno en la oscuridad que nos
envuelve.
Cuando estamos dispuestos para iniciar el viaje, se producen una
serie de vibraciones alrededor del cuerpo, que será la señal
de que estamos preparados. Para lograr percibir estas vibraciones,
deberemos de concentrarnos en un punto imaginario, el cual se encuentre
situado a unos treinta centímetros de nuestro cuerpo. Después
y poco a poco, este punto deberá de ir extendiéndose
a una distancia de dos metros y dibujar una línea paralela
hasta nuestro cuerpo. Cuando hayamos conseguido este enfoque del
plano, deberíamos de empezar a sentir las vibraciones, siendo
guiadas por todo el cuerpo, desde los pies a la cabeza. Cuando sintamos
dichas vibraciones en el interior de nuestra cabeza, será
el indicativo de que ya estamos listos para emprender el viaje.
A fín de conseguir abandonar el cuerpo físico,
deberemos de concentrarnos en la idea del placer que representaría
poder flotar, con lo que conseguiremos que en unos instantes el
cuerpo empiece a flotar.
Una vez notemos como el cuerpo astral está
flotando, el viaje habrá comenzado, pudiendo realizar todas
las actividades que anteriormente hemos comentado.
Para regresar al cuerpo físico, solo es necesario
concentrarse en la sensación de fusión con el cuerpo,
aunque algunos autores indican que simplemente con desearlo es suficiente,
o incluso en el hipotético caso de que no resultase, bastaría
con juntar los dedos pulgar, indice y corazón para regresar
de forma inmediata.
Para acabar de reseñar las técnicas del viaje astral,
decir que como es logico, cada cual puede añadir algún
truco o mejora que le facilite el viaje, así por ejemplo,
hay quien consigue una mayor relajación después de
darse una ducha de agua caliente y acostarse sin ropa. También
se puede acomodar el lugar de reposo de forma que no se oigan ruidos,
ni se vean luces que puedan molestar.
Es aconsejable repetirnos mentalmente que vamos
a llevar a cabo el viaje astral, de manera que vaya fluyendo sutilmente
en la mente, pero sin llegar a obsesionarnos.
También es aconsejable llevar un cuaderno
o diario donde podamos ir anotando todo lo que sentimos, incluyendo
aquello que no funciona, con el fin de conocer donde está
el fallo.
Si hemos sido capaces de llegar hasta el desdoblamiento
astral, empezará una serie de experiencias que en algunos
casos puede ser confundida con la muerte.
Así por ejemplo, hay quien afirma que al
realizar las primeras experiencias de proyección astral,
se suele viajar o volar hacia el cielo, llegando incluso a llevarnos
hasta otros planetas, aunque en estos casos se manifiesta una preferencias
por lo que se conoce como “canales astrales”. La definición
de dichos canales vendría a ser como una especie de túneles,
los cuales pueden ser ocuros o poseer diferentes colores, donde
absorbe al cuerpo astral, elevándolo hasta los diferentes
planos astrales y dependiendo de su forma, rectilínea o sinuosa,
permitirán una rápida ascensión o cambio de
dirección hacia otras dimensiones.
Una vez se ha traspasado algunos de dichos canales,
quienes así lo han experimentado, dicen ver una especie de
cielo de color azul, donde llegan a contactar con seres celestiales,
o incluso con personas conocidas ya fallecidas. Esta experiencia
se correspondería con lo narrado por aquellas personas que
han sufrido una E.C.M. ( Experiencia cercana a la muerte).
Una cuestión que siempre ha preocupado a
quienes deseaban tener un viaje astral, es saber si existe algún
tipo de riesgo o peligro, por el hecho de llevarlo a cabo, o si
podía ocurrir que se quedasen en el plano astral bloqueados
o colgados. Pues bien, en este sentido no hay constancia de que
nadie haya sufrido ningún percance, y si alguna vez alguien
se queda en el plano astral, será porque ha llegado la hora
de su muerte, única situación en que se rompería
el “cordón de plata” que une al cuerpo astral
con el físico.
La realización del viaje astral no afecta
ni perjudica el estado de las neuronas, ni altera el equilibrio
psíquico – emocional, ya que el viaje astral no posee
las cualidades de una droga, ni por tanto crea dependencia. Solo
se recomienda no realizarlo a aquellas personas que ya estuviesen
afectadas por una enfermedad psiquica o de tipo cardiovascular,
por lo que representaria percibir nuevas sensaciones que alterarían
su ritmo cardiaco. Incluso si la experiencia extra-corpórea
se realizase mediante alucinógenos naturales como el peyote
o la ayahuasca, el sujeto no se vería afectado ni físicamente
ni psicólogicamente, a menos que su uso fuera incorrecto,
al desconocer el procedimiento y lo que conseguiría seria
una intoxicación y dependiendo del consumo, incluso la dependencia
de la droga.
Cuando el viaje astral es realizado de forma correcta,
no tiene la menor contraindicación para las personas sanas,
ya que incluso puede servir de ayuda y corregir determinados problemas
e inconvenientes o incluso curar enfermedades.
Otro aspecto que se presta confusión, es
el relativo a los chamanes, ya que generalmente se cree que todos
los chamanes utilizan las plantas alucinógenas (hongo sagrado,
peyote, hayahuasca ), para conseguir realizar el viaje astral, o
como muchos dicen, viajar al mundo de los espíritus. Esto
solo ocurre con los chamanes de America, Naguales, Brujos, Hechiceros
o los indios Jíbaros, ya que el chamán originario
de la estepa Siberiana, lugar de donde originariamente procede la
palabra Chamán, no las utiliza para realizar los viajes astrales
o viajar al mundo de los espíritus, ya que su preparación
se basa en ejercicios físicos y psíquicos (Repicar
de tambores, sonidos, canticos, oraciones, etc.), aunque en algunos
casos utilizan hongos y algún extracto de alcohol.
Un tópico sobre el viaje astral que suele
suscitar interés es el que hace referencia al “ Cordón
de Plata”. Lo que se viene en llamar “Cordón
de Plata”, es una conexión que genera nuestro cuerpo
mental de forma inconsciente o involuntaria, destinado a mantener
en contacto y unido el cuerpo astral con el físico, sirviendo
además de control en el mantenimiento del ritmo cardiaco,
mientras dure la experiencia extra-corporal. Aunque no es imprescindible
para realizar el viaje astral, ya que siempre se vuelve al cuerpo
físico (a excepción de cuando morimos), es recomendable
utilizarlo, aunque solo sea para proporcionar cierta seguridad.
INVESTIGACIONES SOBRE LAS EXPERIENCIAS EXTRA
CORPOREAS
Uno de los mayores expertos mundiales en el estudio
de los “Viajes Astrales” es el Dr. Waldo Viera, fundador
del Instituto Internacional de Proyecciología y Concienciología
en Iguazú (Brasil), con sedes en diversos países,
entre los que se encuentra España.
El Dr. Viera inició sus investigaciones a
través de sus propias experiencias, para posteriormente dedicar
por completo su vida al estudio de los llamados viajes astrales,
llegando a manisfestar lo siguiente :
"Todo el mundo realiza viajes astrales cada noche,
pero la mayoría no lo sabe. Estadísticamente el 89%
de las personas no recuerda lo que sucede durante el sueño,
que es un estado alterado de consciencia donde se pierde un cuarto
o tercio de la vida. Pero si el cuerpo necesita dormir, la conciencia
no."
Cuando se le pregunta por lo que ocurre al producirse una experiencia
extra-corporal, el Dr. Viera responde:
"Cuando se está fuera del cuerpo, los prejuicios y
convenciones quedan atrás y se descubre que lo realmente
importante es lo que cada uno hace con su propia evolución.
Cuando uno sale fuera del cuerpo mantiene su lucidez, es consciente,
incluso a veces hay una expansión de la conciencia que nos
hace más inteligentes".
Así mismo Viera manifiesta que el mundo astral “es
la verdadera tierra natal de cada uno, de donde procede y a donde
volverá. Allí se encuentran millones de otras consciencias,
agrupadas por afinidades en miles de grupos evolutivos, y también
los evolucionólogos, seres con una conciencia más
evolucionada que son los mentores de cada grupo evolutivo".
El Dr.Viera está convencido de que en el mundo astral se
encuentran las conciencias extra-físicas de quienes han sido
seres humanos, por lo que mientras se realiza el viaje astral sería
posible recordar vidas pasadas, "pero sin ninguna inducción,
ni hipnosis, ni sugerencia".