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Ouija:
Peligro de POSESIÓN DIABÓLICA |
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Cuatro
jóvenes fueron sometidas a un ritual exorcista por parte de
un pastor evangelista al quedar poseídas diabólicamente
mientras practicaban el “Juego del Vaso”
La noticia era recogida por diferentes medios de comunicación
el pasado 20 de Febrero y salvo la distribución de la misma
a través de Internet por parte de la siempre activa Gloria
Raquel, el hecho ha pasado sin la importancia que realmente se merece.
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Al
parecer, sucesos de estas características (que no demuestran
en realidad los peligros de la Tabla Ouija sino la excesiva
credulidad de las personas que la usan) son incómodos
para los que trabajamos en este mundillo y tanto los curiosos
como los investigadores e interesados, parecen dar de lado a
estas noticias que sin duda atentan contra el sentido común.
Personalmente el asunto me parece grave.
“Cuatro jóvenes rosarinas sufrieron cuadros de
histeria después de practicar el juego espiritista de
la copa y fueron sometidas a exorcismos en una iglesia evangélica
ante la creencia de que estaban poseídas por el demonio”.
“Las chicas se sacudían histéricas, daban
patadas y gritaban como si tuvieran un ataque de nervios”.
El uso del popular “juego del vaso” (la Ouija) es
una práctica muy habitual entre los adolescentes. Con
toda probabilidad es la herramienta paranormal más accesible
para la juventud, un sencillo Sistema de Contacto que permite
o facilita el contacto con los espíritus, el diálogo
con los muertos. Sus usuarios, inmersos en el mayor de los errores
y rociados de la más cruda ignorancia, al menos así
lo creen. Y lo creen a pié juntillas.
Las edades de las protagonistas de esta macabra historia oscilaban
entre los 16 y 24 años. Las muchachas pretendieron invocar
a los espíritus y la copa comenzó a moverse para
responder a sus preguntas, pero pronto todas ellas comenzaron
a sentirse extrañas, malhumoradas, algo no había
salido bien. ¡¡Estaban siendo poseídas por
el mal!!.
A pesar de que los familiares de las chicas llamaron al Sistema
Integrado de Emergencia Sanitaria (SIES) y la médica
Mariana Galletti acudió al lugar en cuestión en
una ambulancia, los padres de las niñas rehusaron la
ayuda objetando que ellos no podían hacer nada por salvar
a las jóvenes pues estaban poseídas por el diablo.
Por tanto, mientras las cuatro muchachas seguían retorciéndose
por el suelo ante un grupo cada vez más numeroso de curiosos,
los médicos intentaron convencer a sus tutores de que
era necesario trasladar a las afectadas al hospital neuropsiquiátrico
Agudo Avila. Pero no había nada que hacer, los padres
estaban convencidos de que sus niñas necesitaban lasa
oraciones del pastor de la iglesia Visión de Dios, “un
templo de culto evangélico pentecostal ubicado en Uruguay
y Avellaneda, en la zona sur de Rosario”.
Aquí nos encontramos con un considerable error, solo
justificado por las creencias irracionales de las personas.
Nunca, jamás, hay que eludir la ayuda médica para
buscar una respuesta mágica a un problema que a buen
seguro no es ni paranormal ni sobrenatural. Pero ante la dura
creencia de que sus hijas estaban siendo atacadas interiormente
por el propio demonio, no quisieron escuchar las palabras de
los expertos que eludían a ataques de histeria de relativa
fácil solución, y buscaron al pastor Abel Martínez,
sabedores de que él compartía sus insólitas
creencias. Las palabras del propio pastor son, en cierta medida,
escalofriantes: “cuando las chicas llegaron estaban muy
alteradas y agresivas. Gritaban, decían incoherencias
y cambiaban de voz. No tenían un problema psicológico,
sino un cuadro de posesión”. Lamentable, pero los
familiares de las posesas le pidieron que orara por ellas y
poco después de recibir ese pseudoexorcismo, las jóvenes
comenzaron a tranquilizarse, quedando por tanto libres del las
agresiones espirituales a las que hasta entonces estaban siendo
sometidas.
Abel Martínez, admitiendo que este tipo de situaciones
son muy habituales en su iglesia (vamos, que las posesiones
están a la orden del día…) parece erigirse
como un gran experto en lo que a la Ouija se refiere y señala
que “es habitual que un grupo de personas se reúnan
para desarrollar el juego de la copa, donde se invoca el nombre
de un espíritu para que se presente y entonces la copa
empieza a moverse” Además, dice que “en este
caso en concreto, las chicas quedaron poseídas por un
espíritu, entraron en un trance que no supieron manejar
y terminaron atadas al demonio”.
¿Puede el uso de la Ouija provocar lo que entendemos
como una posesión?. Admito que pese a mi gran escepticismo
no me resulta sencillo agregar una respuesta convincente y clara
a esta pregunta. Confieso que en mi más sincera opinión
los espíritus no hacen acto de presencia en los contactos
con la Ouija e incluso debo añadir que la gran mayoría
de las experiencias tienen una respuesta enteramente satisfactoria.
No obstante, he tenido la oportunidad de conocer algunos casos
en los que el “contacto” con algo desconocido parece
haberse producido. Admito también que las historias de
posesiones relacionadas con la Ouija se cuentan por cientos,
la gran mayoría de ellas son inventadas y practicamente
el resto tienen una explicación puramente psicológica,
como sin duda la tiene el caso que hoy hemos tratado. El uso
de la Ouija es peligroso, pero no por esos ataques del Más
Allá donde los demonios asedían y poseen a los
jóvenes, sino porque se puede producir en el usuario
una pequeña distorsión psicológica que
le pueda hacer padecer ansiedad, histeria, alucinaciones y por
ende, va naciendo una especie de creencia irracional que intenta
justificar esos síntomas como posesiones demoníacas…
Sin embargo (siempre parece haber un sin embargo…) si
soy honesto con mis propias investigaciones, no puedo “olvidar”
tres o cuatro casos en los que, aparentemente, una persona sufriò
un brusco cambio de personalidad por culpa de sus contactos
con la Ouija. Son los psicólogos quienes deberían
dictaminar si esos casos tienen una explicación científica
o si en realidad son episodios sin explicación donde
la única respuesta válida es la intervención
de una entidad maléfica que pretende tomar posesión
de la persona. Debe quedar claro que en estas situaciones son
ellos, los médicos, los psiquiátras, los psicólogos,
quienes tienen la última palabra y no ningún pastor
evangelista, ningún pretendido exorcista y tampoco (aunque
cueste admitirlo) ningún investigador de Fenómenos
Paranormales.
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