El
mundo de los amuletos y los talismanes pertenece al Universo de
la Magia. Cualquier persona que decida utilizar un amuleto, deberá
de ser consciente de que ha entrado en el mundo mágico y
que éste posee leyes y energías propias que, al neófito,
le son desconocidas.
Es necesario aprender algunas leyes básicas de la Magia antes
de utilizar los amuletos, pues en caso de no actuar de acuerdo con
esas leyes, los efectos de éstos podrían resultar
negativos.
La Magia posee un poder inmenso, "el Magnetismo", sometido
a una propia ley de Atracción-Repulsión, por la que
cualquier acto mágico puede "atraer", o por el
contrario "repeler", cualquier cosa hacia nosotros. La
fuerza de atracción o irradiación deberá ser
controlada por el operante o mago.
Formar la cadena magnética es una ley básica de la
Magia, con la que se trata de originar una corriente de ideas que
produzcan Fe, pudiendo así arrastrar las voluntades que son
necesarias para la obtención de una manifestación
por la acción. Esta cadena se puede formar de tres maneras:
por los signos "CARTAS"
por la palabra "VERBALIZAR EL DESEO"
por el contacto "FÍSICO = CARTAS + PERSONA"
La Magia cambia realmente la naturaleza de las cosas, la palabra
crea su forma y cuando se ha nombrado algo, se ha transformado ese
algo en la sustancia significada por el nombre que se le dá.
Así que... ¡ATENCIÓN! a lo que decimos por nuestra
boca y seamos lo más prudentes y explícitos que nos
sea posible, ya que las cosas son para nosotros lo que nuestro "Verbo
Interior" les hace ser.
HABLAR ES CREAR
Es muy importante elegir las cartas que nos van a servir como amuleto,
pensando detenidamente ¿qué es lo que queremos?, ¿por
qué?, ¿para qué?, ¿cómo?, ¿cuándo?...
De esa manera, antes de escoger las cartas adecuadas, tenemos que
VERBALIZAR el deseo que queremos, con todo detalle posible y corrección,
poniendo así en funcionamiento la cadena magnética
entre nosotros y las cartas, y ya habremos creado la energía
necesaria para generar la irradiación-atracción del
amuleto.
El poder mágico de las cartas es sorprendente e incalculable.
Cuando colocamos en nuestras manos un mazo de cartas (arcanos menores),
con fines mágicos, estamos penetrando en una dimensión
desconocida, convirtiéndose este acto en la llave que nos
permite abrir la puerta arcana hacia ese mundo. Por lo tanto, debemos
de actuar como un Ama de Llaves prudente y responsable, sabiendo
utilizar la llave adecuada en la puerta correspondiente.
Una vez hemos entrado en esa dimensión y hemos escogido las
cartas que nos servirán de amuleto, debemos proceder a cerrarla,
si no queremos que otras influencias mágicas que no hemos
querido coger, fluyan hacia nosotros libremente. La forma más
sencilla de proceder a cerrar esa dimensión (puerta), es
SIENDO CONSCIENTE de que hemos cogido las cartas que queríamos,
y que no queremos ninguna más, guardando el resto de éstas
en una cja, un pañuelo... acto simbólico del cierre
de puerta.
Huiremos de la Magia Ritual actuando de manera sencilla, pero respetando
algunas leyes básicas. El peligro de la Magia Ritual es la
dura disciplina, el excesivo conocimiento y sabiduría, el
tiempo y un gran etcétera más de condiciones, de las
que yo siempre he huido. Pienso que un buen mago no necesita tantos
instrumentos y preámbulos en los que apoyarse para que la
magia funcione. Su integridad, su seguridad, su conocimiento, espíritu,
mente.. son apoyos suficientes para HACER MAGIA.
La Magia está en nuestro interior y, si vibramos al unísono
con el universo, no necesitamos ni varita mágica, ni pesados
rituales.
MAGIA TALISMÁNICA
Existen dos líneas distintas de pensamiento en conexión
con el uso de los talismanes. La primera línea de pensamiento
puede denominarse como "Material"; es decir, las sustancias
materiales son capaces de ser "cargadas" con ciertas fuerzas
sobrenaturales. No se debe olvidar que si el objeto a utilizar como
talismán posee su propias naturaleza viva, como en el caso
de las cartas, éstas pueden haber sido tocadas por otras
personas y haber sido cargadas con las energías de éstas,
por lo que deberemos "purificar" la carta a utilizar.
A través de la voluntad y el pensamiento, una carga fresca
de energía viviente se vierte en ella y es así almacenada.
La segunda línea está vinculada con nuestra mente
y la Mente Universal, estableciéndose una relación
entre el objeto percibido (carta) y el perceptor. El talismán
estaría de esa forma vinculado con el "poder divino",
para cuya evolución se hace o escoge.
Cuando el individuo está cargando su talismán, nombra
el poder simbológico de la carta, para que esta sea "cargada"
con toda la efectividad. Cada talismán es personal para aquel
que lo haya utilizado, ya que una vez escogido y cargado está
vinculado con quien lo ha cargado.
En el caso de utilizar las cartas como amuleto, lo mejor será
comprar una baraja nueva, que no esté desprecintada. Una
vez fabricado el amuleto, éste deberá de estar oculto
a la percepción visual y manual de los demás, sobre
todo cuando se trata de lograr un efecto muy personal, sin embargo,
cuando el amuleto se haya escogido para lograr algo de lo cual dependen
terceras personas, éste deberá ser visible para esas
personas.
Cada carta o arcano posee vida propia, respetaremos al máximo
su manifestación de "vida", sintonizando con ella
en perfecta comunión.
El Talismán o Amuleto se rige por una Regla de Oro:
"NO DEBE SER TOCADO POR NADIE"
|