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alquimista,
de alguien que buscaba convertir los metales básicos en oro
por medio de una sustancia o elixir secreto.
El documento "VOYNICH" John
Dee dedicó gran parte de su vida, a recorrer el mundo
y coleccionar extraños escritos, que por lo general, eran
de papiro muy antiguo. Nunca se supo de dónde los sacaba
o quién se los conseguía. Durante el reinado de Enrique
VIII, el Duque de Northcumberland, se dedica a quitar de circulación
todo escrito cuyo contenido fuese poco claro o encarase el tema
de la brujería. Para ello, requisó todos los monasterios
del reino, que eran los lugares por excelencia donde se guardaban
por siglos, semejantes obras.
El Duque era
amigo de Mr Dee. En una oportunidad, realizando requisas encontró,
en una pequeña abadía del condado de Essex, un manuscrito
cuyas páginas semejaban papiro. Estaba escrito en forma cifrada
y había sido copiado del original (según rezaba el
prólogo) por Róger Bacon, quien fue considerado el
gran mago de su siglo.
El prólogo
decía lo siguiente: "Ésta es copia fiel del original
que se encuentra guardado bajo las montañas que corren sobre
la costa oeste de un lejano lugar, situado en el extremo sur del
planeta". Teniendo en cuenta que el "copista" del
manuscrito, el señor Róger Bacon, había
nacido en el año 1214 y dejado de existir en 1294, queda
bien claro que aún no se había descubierto América
y sin embargo, de acuerdo con la mención del prólogo,
ese "lejano lugar" que tiene una cadena montañosa
que corre sobre su límite oeste (la cordillera de los Andes),
sería un país del extremo sur de América.
Como se dijo
anteriormente, el Duque de Northcumberland y John Dee, eran amigos.
Cuando el primero encontró en Essex el manuscrito de Róger
Bacon, luego de leer su prólogo y ver que las páginas
interiores estaban escritas de forma cifrada, recordó que
Mr. Dee era afecto a coleccionar papeles extraños, y se lo
regaló. John Dee trató de descifrarlo. No pudo, sólo
logró determinar que la primera parte del escrito, decía
que ese libro contenía "los secretos de los mundos olvidados
y subyacentes". En 1586, John Dee regala al Emperador Rodolfo
II, el famoso libro papiro.
A partir de
1666, el misterioso documento pasa de mano en mano y recorre el
mundo gratuitamente. Nadie logra descifrarlo, hasta que en 1962,
llega a Estados Unidos. Se encuentra a la venta, aún hoy
en nuestros días. Su valor, sobrepasa el millón de
dólares.
El señor
Kraus, alemán radicado en Nueva York, es quien lo
tiene en espera de un posible comprador. La historia del manuscrito,
denominado en la actualidad como "Documento de Voynich",
es la siguiente: "Luego de la muerte de John Dee en 1608, nadie
se ocupa del "Documento de Voynich" hasta el año
1666, en que el doctor Marcus Marci, rector de la Universidad
de Praga, envía el escrito al jesuita Kircher, experto
en criptografía y codificación, para su interpretación.
Fue inútil, no logró desentrañar el misterio".
Se pierden los
rastros del documento hasta 1914, en que se vuelve a encontrar en
el pueblo de Frascatti (Italia); era propiedad de unos jesuitas
que allí tenían su convento, lugar donde se guardaba
el documento. El famoso e indescifrable escrito, va a tomar el nombre
que actualmente lleva: "Voynich", a causa de que el editorialista
W. Voynich es quien compra a los jesuitas el extraño documento
en ese año de 1914.
Se lo lleva
a los Estados Unidos. En 1916, un caballero de los tantos que habían
sido consultados con la finalidad de descifrar el documento, el
señor Adolph Cyrus Roidingercht, dice poder hacerlo,
pues uno de sus antepasados, fue amigo de Róger Bacon, quien
regaló a su pariente una guía de traducción
de un código secreto que utilizaban los habitantes protohistóricos
del extremo sur del planeta y que actualmente, obraba en su poder
por derecho de legado.
Al poner el
señor Roidingercht manos a la obra, descubre que el libro
hablaba de una civilización desaparecida, cuyos integrantes,
eran seres de no más de un metro de altura y que dominaban
la fuerza de gravedad, que poseían máquinas que les
permitía horadar la roca, construyendo grandes ciudades subterráneas
y que se intercomunicaban con el resto del planeta por debajo de
la Tierra. Inclusive, nombra una máquina llamada "Nilotrona"
(¿alguna relación entre el río Nilo, los egipcios
y sus avanzados conocimientos en psicotrónica?).
Asimismo, muestra
un mapa celeste de un sector desconocido del firmamento, donde aparentemente,
figuran dos lunas y dos soles. Cada página del documento,
está pintada de un color diferente, todos ellos muy vivos
y brillantes, semejantes a los del aura humana. Sobre una de esas
páginas, hay una especie de diccionario de botánica
con plantas dibujadas que son muy singulares, algunas de ellas,
parecen tener ojos, son especies desconocidas para nuestro planeta.
Hasta aquí, lo que pudo descifrar Roidingercht del "Documento
Voynich", pues el 22 de Enero de 1917, desapareció misteriosamente,
sin dejar rastros.
Daba la impresión,
que se vio obligado a huir precipitadamente, pues, su pipa estaba
aún húmeda sobre el cenicero. Sin embargo, el indescifrable
libro había quedado abierto en una de las partes donde figuraban
los planos de una extraña máquina semejante a la de
las turbinas de los modernos "jets", a un costado de la
hoja, un modelo a escala de lo que sería en la actualidad,
el súper moderno avión Concorde...
Posteriormente,
en 1919, el decano de la Universidad de Pennsylvania, William
Newbold, se aboca a la tarea de Seguir descifrando el "Voynich".
En 1921, ante una conferencia de prensa, dice haber descifrado cosas
interesantísimas en el documento y se dispone a dar una serie
de charlas sobre el particular. Pero extrañamente, no puede
llevar a cabo esta tarea. Se contradice y cada vez, es más
difícil llegar a él.
Newbold comienza
a recibir amenazas, algunas de ellas, escalofriantes. Fallece en
1926 y al igual que Bacon, se lleva el secreto a la tumba. Sin embargo,
aún hasta nuestros días, es ardua la tarea de estos
"conspiradores contra el conocimiento oculto". Somos muchos
los que poseemos fotografías de las páginas del extraño
documento. Es preciso que el mundo conozca el verdadero contenido
del "Voynich".
Dice así:
"Posee el ser humano, una energía muy especial que se
gesta en la parte superior del cerebro y su medida, es la del "voluciclo".
Esta es la tercera organización cerebral independiente, cuya
sede se encuentra en la columna vertebral.
Cada zona intervértebra,
tiene relación particular con el conocimiento asequible al
ser humano y actúa a modo de archivo o depósito. Las
zonas intervértebras, están relacionadas íntimamente,
con el "conjunto sonomedular" que tiene, al igual que
el volucio, su centro de actividad en la parte superior de la cabeza".
Éste es un llamado de atención al mundo. Al mundo
porque el "Documento Voynich", habla de una "tercera
organización cerebral", que es aquella mediante la cual,
civilizaciones desaparecidas lograron sus impresionantes conocimientos,
dado que sabían poner en funcionamiento ese "sono medular"
cuya utilización, significa descubrir nuestra identidad divina.
Cantidad de
copias del "Documento Voynich", circulan alrededor del
planeta. Sí, seguimos descifrando el famoso y no menos temible
"Documento".
Fuentes:
http://www.lavision.com.ar/magazine/mente/ment9.htm
http://www.lavision.com.ar/noticias.htm
http://webs.sinectis.com.ar/mcagliani/enigmasy.htm
Bibliografía:
Editors of Reader´s Digest Inc.:The World´s Last Mysteries;
Rupert Fumeaux:The World´s Most Intriguing Mysteries y The
World´s Strangest Mysteries; Nigel Blundell:Grandes Enigmas;
Peter Haining:Ancient Mysteries; Francis Hitching:World Atlas of
Mystery; Fred Hoyle:The Origin of Life in the Universe. |