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SEÑALES

La historia
En una población rural de Pensilvania, Graham Hess, padre de dos hijos (Morgan y la pequeña Bo), junto a su hermano Merril, sobrellevan la pérdida de la madre de los niños. Graham es un ex sacerdote que sin arranques de violencia ni muestras de furia, ha abandonado su oficio y dejado de creer en la existencia de Dios luego de que su esposa fuese víctima de un accidente en la ruta. Este grupo familiar descubre unas marcas hechas en sus sembradíos. Los hermanos Hess piensan que se trata de una broma, pero sucederán hechos que no les dejarán dudas respecto al origen de esas marcas. Luego el film derivará en “invasión extraterrestre”, creando suspenso y clímax sin parafernalia de efectos especiales.
 
Comentarios
Antes que nada cabe aclarar que por el trailer y el afiche, la promoción del film promete algo similar a Encuentros cercanos del tercer tipo, pero no es así. No se verán grandiosos efectos especiales, ni naves próximas, ni un original diseño de humanoides o grises. Shyamalan toma como punto de partida las señales en los campos, pero sólo eso: no se atiene a la historia y sucesos de estos círculos, no es ésa su intención.

Señales
( Signs )

EE.UU., 2002
Dirección: M. Night Shyamalan
Guión: M. Night Shyamalan
Producción: M. Night Shyamalan, Frank Marshall, Sam Mercer
Fotografía: Tak Fujimoto
Música: James Newton Howard
Intérpretes: Mel Gibson (Padre Graham Hess), Joaquin Phoenix (Merril Hess), Rory Culkin (Morgan Hess), Abigail Breslin (Bo Hess), Cherry Jones ( Oficial Caroline Paski), M. Night Shyamalan (Ray Reddy), Patricia Kalember (Caroline Hess)
Género: Ciencia Ficción
Duración: 106 min.

 

A este director-guionista de origen hindú ( Sexto sentido, El Protegido ), le preocupa cada vez más las creencias de sus protagonistas. El personaje de Mel Gibson sufrirá cambios respecto a “su fe” durante la película. De hecho, “señales”, alude a dos cosas: las marcas en los sembradíos, y a los signos que algunos ven, y otros no; del cómo creer que un hecho aparentemente fortuito no es un error, sino que tiene un objetivo, está justificado según “los planes de Dios”.

La historia avanza prolija y muestra flashes del pasado en los momentos justos y sin exagerar; logra mantener el suspenso, y, por cierto, posee buenas dosis de humor, proporcionado por la ternura de sus personajes.

   
         
L.P.
lilianap@alterguia.com.ve
Argentina
   
 
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